Despertares


Basada en hechos reales documentados por el neurólogo Oliver Sacks.

Película basada en el libro del mismo título de Oliver Sacks. Obtuvo tres nominaciones a los Oscar, a la mejor película, al mejor actor principal (Robert De Niro), y al mejor guión adaptado.

Es la historia del doctor Malcom Sayer (Robin Williams), un médico que durante toda su carrera se ha dedicado a la experimentación con lombrices. Consigue un trabajo en un hospital en la ciudad de Nueva York, donde comienza a tratar con pacientes en estado catatónico.

Un día observa que una de sus pacientes ataja sus anteojos antes de que éstos caigan al piso. En ese momento comienza a investigar sobre la enfermedad y a formular hipótesis sobre sus posibles causas, pero principalmente sobre su tratamiento.

En este punto se le presenta un nuevo problema: el escepticismo de sus colegas y los familiares de sus pacientes con respecto a su teoría de que estos pacientes tienen posibilidades de volver a vivir y que su enfermedad consistiría en un mal de Parkinson agravado.

Entre sus diversas investigaciones, se familiariza con una nueva droga, la L-dopa, que se utiliza para el tratamiento del Parkinson, y decide probarla con uno de sus pacientes, Leonard Lowe (Robert De Niro).

Luego de muchos intentos fallidos, una noche Leonard despierta. A partir de este evento, el doctor recibe la aceptación de colegas y familiares de los afectados, y también su ayuda económica, gracias a lo cual puede comenzar a tratar a todos sus pacientes con esta droga.

Los problemas vuelven a aparecer cuando Leonard, el primer paciente tratado con L-dopa, vuelve a desarrollar los síntomas de la enfermedad, y tanto el doctor como sus pacientes y sus familiares se ven profundamente afectados.

Temas de interés

- La enfermedad de Parkinson es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central. Cómo se produce y qué síntomas denotan su apareción.

- Levodopa como fármaco

- La  encefalitis letárgica, enfermedad que se caracteriza por la languidez creciente, apatía y somnolencia, que lleva, finalmente al letargo.Investigar sus síntomas y sus causas.

- Críticas que se le pueden hacer al doctor.

Eutanasia:Johnny cogió su fusil

La palabra eutanasia viene del griego, así : eu = bueno, thanatos = muerte. “Buena muerte” término que ha evolucionado y actualmente hace referencia al acto de acabar con la vida de otra persona, a petición suya, con el fin de minimizar su sufrimiento.

El suicidio asistido se puede hacer de dos maneras:

1. Por acción directa del médico.

2. Por orientaciones e indicaciones del médico, mediante las aplicaciones de drogas o gases mortales.

Esta última hace tan responsable al médico, como cuando se manda una droga para curar al paciente. Se inventarán multitud de fórmulas, y máquinas de la muerte. Se han hecho folletos de cómo producir la muerte. Posiblemente quedará en la conciencia de cada cual, si procede o no.

Pertenecemos a una sociedad, a una familia y nuestras decisiones afectarán siempre a otros. La autonomía absoluta afectará la integridad propia y la de otros seres. La autonomía de cada uno podrá tropezar con la autonomía del otro. Cuando un paciente pide que se termine con su vida, tiene que contar con la autonomía y la conciencia moral de su médico y de sus seres queridos. No es sólo establecer un reglamento o unas condiciones para permitir este acto.

Existe una condena casi unánime a la llamada eutanasia activa, o sea, propiciar la muerte de alguien aplicándole alguna sustancia para acabar con su vida.

Esta película de 1971 es el dolor en estado puro, la evidencia de que hay situaciones mucho peores que la muerte y la postulación cruda y directa de la eutanasia como vía alternativa para paliar el sufrimiento, como forma de cortar por lo sano con la anomalía que supone el hecho de que una vida quede tan desvirtuada de lo que es su ciclo natural, de su finalidad o intencionalidad biológica expresada en la fórmula “nacer, crecer, reproducirse y morir”.

REALIZADO POR BEATRIZ MARTINEZ RODRIGUEZ

Portero de noche

SÍNDROME DE ESTOCOLMO

El Síndrome de Estocolmo es un estado psicológico que se produce en víctimas de secuestro, abuso…. la cual puede llegar a tener una relación de complicidad con su secuestrador. Esta actuación sería un mecanismo de defensa inconsciente de la víctima, produciéndose un vínculo entre ambos, donde el secuestrado empieza a tener sentimientos de simpatía, agrado…por su secuestrador.

Las causas de esta actuación son:

· La víctima y el secuestrador intentan salir ilesos ayudándose mutuamente.
· la víctima intenta protegerse debido al miedo y la pérdida de control que sufre en dichas situaciones.
· Debido a la presión que causa el miedo del rehén.

El tipo de personas que suele padecer este síndrome son protitutas, todo tipo de prisioneros, víctimas tanto de incesto como de violencia, miembros de secta….

El síndrome ha sido llamado así desde el robo del banco Kreditbanken en Norrmalms (Estocolmo). Las víctimas defendieron a sus secuestradores hasta después de haber terminado su secuestro, que duró seis días.

RECUERDOS Y TORTURA

Hacer hablar a un detenido bajo tortura es inútil ya que su información no es fiable.

Los detenidos están sometidos a un acoso verbal que junto a la falta de sueño provoca un alto nivel de estrés, por lo que el detenido emite información falsa siendo para él recuerdos verdaderos.

CAUSAS:

En el ámbito neurológico se informa que el estrés son hormonas de uso intenso pero breve, éstas provocan la liberación de hormonas, encargadas de mantener el mecanismo de alerta y respuesta del cuerpo.

O´Mara piensa que esta actuación de tortura produce daños en el tejido y órganos cerebrales afectando a la memoria y procesos de toma de decisión.




Corto nominado a los premio Goya


Dani Seseña
me lo ha recomendado. Estaba contento porque el trabajo de Nuria Verde, compañera de Cámara Abierta está nominado para los Premios Goya . Dani  ha hecho lo indecible para ponerlo a disposición de la red.

Lucía es una paciente que quiere conseguir su alta, pero Ana, su psiquiatra, no quiere dársela, ¿por qué?.

Creo que merece la pena.

Como wordpress no me coge el embed del video os ruego hacer clic aquí.

Taxi Driver

Travis, el protagonista de Taxi Driver es un hombre alistado en la marina.
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Después de su retirada en el ejercito americano comprueba que tiene problemas de insomnio. Travis, es una persona tímida y muy retraída en si misma. Después de muchas noches sin dormir se da cuenta de que necesita gastar el tiempo y por eso, teniendo en cuenta su problema, sale a buscar trabajo. Encuentra un puesto de trabajo en la empresa de taxis de New York y comienza a trabajar por las noches.

Durante su trabajo nocturno se da cuenta que vive en una sociedad corrupta y violenta. Este hecho hace que se replantee muchas cosas entre ellas “La limpieza de la basura callejera” (tomarse la justicia por su mano).

En la mente de Travis no se concibe otra cosa que la necesidad de la violencia como solución a la violencia, es decir, en la sociedad en la que vivimos si no se tiene mano dura con los que la tienen no se soluciona nada.

¿Es necesario el uso de la violencia en estos tiempos?

En nuestra opinión, la solución a este problema esta en la educación que se recibe desde el entorno familiar de cada uno. Y es que en el Nueva York de los 70 este problema fue muy discutido ya que existía mucha inmigración, prostitución y tráfico de drogas. Las autoridades de la época eran en su mayoría corruptas y existían muchas mafias procedentes de otros países.

Travis conoce todos estos problemas porque los vive de cerca y no existe mejor ejemplo como el de un taxista nocturno para saber como es la sociedad realmente, en su esencia.

La violencia en la cultura occidental no es ni mas ni menos que el reflejo de la codicia, el egoísmo y el capital. A través de la cultura de un país se puede averiguar cuales son sus principales problemas sociales que posee.

¿Un país culturizado es un país éticamente correcto?

Pues no, no todos lo miembros de un país son educados correctamente. La cuestión que se nos plantea es que en esta sociedad aparece el maltrato, el machismo, el abuso de poder etc… Y que a pesar de ser un país desarrollado no hemos superado estos problemas.

Travis se siente solo, su familia no esta con el y no tiene muchos amigos. Este hecho le produce un cierto sentimiento con una joven dedicada a la prostitución a la que ayuda a salir de ese mundo. Debido a esto, en un ataque de rabia dispara al jefe de la chica. Finalmente, y después de una larga recuperación de Travis debido a un disparo, la chica se reúne con su familia y el vuelve de nuevo al trabajo.

En definitiva, vivimos en una sociedad donde no se resuelven problemas como la prostitución, el machismo, el maltrato y otras muchas cosas que hacen que una ciudad o país no funcione correctamente.

Eutanasia: Johnny cogió su fusil

La última película que hemos visto, Johnny cogió su fusil, nos muestra la difícil situación de un soldado herido que nos hace plantearnos si es necesaria o no la eutanasia, esto nos lleva a debatir sobre ella.

Eutanasia, palabra que proviene de los terminos griegos ‘eu’ y ‘thanatos’, quiere decir etimológicamente “buena muerte”, esto significa que la eutanasia implica una muerte rápida e indolora para pacientes con enfermedades crónicas que llevan a la persona a un estado indigno. La aplicación de este proceso provoca grandes debates éticos sobre el derecho a la vida ya que se discute sobre si el paciente elige o no ese destino y sobre si es inevitablemente necesario. En algunos casos se valora la eutanasia como un acto deliberado del médico con el fin de acabar con la vida de pacientes “molestos”, pero por otra parte se considera que es un acto de bondad cuando el paciente en cuestión no quiere seguir viviendo dada su situación y se encuentra en unas condiciones deplorables. El problema surge cuando el enfermo no puede decidir sobre su destino es el caso de bebés recién nacidos o pacientes en coma donde la decisión queda en manos de la familia y el personal médico.

En general se considera este acto como un suicidio pero ¿debemos comparar una situación en la que quizás lo que no funcionan son los problemas personales de la persona, con el paciente que no dispone de independecia en ningún sentido y que prolonga su vida de manera artificial?
Es un tema demasiado amplio como para resumirlo en estas breves lineas pero está claro que en ciertas situaciones ninguno de nosotros desearía seguir en un estado en el que se es una carga para los demás sin poder tener una vida propia. Se puede considerar una aberración, pero ¿es justo para quién desea morir continuar en condiciones así? Esto es lo que hace plantearse la película de Johnny, el joven que trás ser alcanzado por una bomba en la guerra lo pierde todo, piernas, brazos, rostro al completo, con ello su identidad, además de familia y amigos; de lo único que dispone es de la capacidad de pensar y su conciencia, sus delirios le hacen vivir pero en una situación angustiosa. Es en estos casos cuando nos plantemos ¿merece la pena vivir así? Aún después de lograr comunicar a los médicos mediante código morse su deseo de morir se niegan a proporcionarle lo que quiere, a pesar de que la agradable enfermera estaba dispuesta a darle lo que él necesitaba ya que comprendía la situación, entendía su sufrimiento.

Durante la película se puede observar como Johnny experimenta la confusión entre el mundo real y la fantasía de sus recuerdos, ¿cómo podemos estar seguros de si vivimos en la realidad o es todo invención de nuestra mente? Estando en la situación en la que se encontraba Johnny es difícil, es aquí cuando nos hacemos la pregunta ¿vale la pena vivir en esas condiciones?

Portero de noche

La película de esta semana, Portero de noche, nos permite analizar el llamado síndrome de Estocolmo.


La historia trata sobre el portero de un hotel, Max, antiguo perteneciente al ejército nazi que se encargaba de vigilar a los prisioneros judíos, y sobre una de las chicas prisioneras, Lucía, que años despúes se casa con un famoso director de orquesta y que un día se reencuentra con Max. Al parecer estos mantenieron una relación sado-masoquista durante su estancia en la prisión y al reencontrarse y marcharse el marido de Lucía fuera de la ciudad por cuestiones de trabajo, recuperaron esta relación escondiéndose ella en el piso de él. Mientras, por otra parte, el resto de componentes del grupo nazi encargados de los prisioneros judíos de aquel entonces se enteraron de la situación tratando de impedirlo, pero al no obtener resultado acaban siendo asesinados los dos.

Analizando el comportamiento de cada uno, podemos resaltar el gusto de ambos por una relación basada en el dolor, ya que cada uno por su parte, Lucía aceptando el maltrato y Max tratándola con violencia, era lo que buscaban.
Esta actitud se debía en mayor parte al síndrome de Estocolmo, que padecía Lucía, el cual consiste en un estado metal en el que la víctima detenida contra su voluntad, acaba sintiéndose cómplice del secuestrador y a veces llegando a colaborar en el delito.

Taxi driver

El origen de Taxi Driver hay que buscarlo en la particular depresión que sufría, por aquel entonces, el desconocido guionista Paul Schrader tras ser abandonado por su mujer y verse obligado a quedarse sin casa. El camino que recorrió Schrader entre pornografía, alcohol y un anormal gusto por las armas quedó todo plasmado en el guión original de Taxi driver.

Taxi Driver narra la historia de Travis Bickle (De Niro), un excombatiente de Vietnam, claro antihéroe de los setenta norteamericanos, década triste y amarga, heredera del sueño roto del hippysmo de los sesenta, mutilada por la guerra de Vietnam, invadida por las drogas y los camellos, todo ello anclado en una desesperación silenciosa con tendencia a estallidos de ira en forma de violencia. De entre toda esta desesperación vivamente retratada por Scorsese, de calles llenas de camellos, chulos, putas y luces de neón con carteles cómo “Fascination”, renace la figura del alienado por la sociedad, ese hombre sólo, algo zopenco, incapaz de funcionar en un mundo aparentemente normal, donde él, aislado, sólo hace que alimentar su paranoia, bien circulando por las calles llevando a cualquier tipo de pasajero, bien escribiendo un diario siempre narrado en off, en el que escribe una y otra vez cómo “Llegará una lluvia que se llevará toda esta mierda”. Sólo, triste, rechazado… Travis pasa el tiempo libre que no está en el taxi bebiendo, yendo a Salas X y alimentándose con dietas desastrosas, que no hacen más que aislarle más de la sociedad en la que se halla.

La grandeza del personaje de Travis Bickle, es que todos somos o hemos sido alguna vez cómo él, ese se hizo patente en el público de los setenta, y es lo que mantiene aún hoy viva la película, por que pese a todos sus defectos, la conjunción Schrader-Scorsese-De Niro, entendió lo que significaba ese dolor y así lo representó en imágenes, trasmitiéndolo a un público que se dividía ante la asimilación e identificación y el rechazo, en especial por la violencia exhibida al final del film. No es de extrañar así que en un gesto sentimentaloide de la academia decidiera dar el Óscar a la mejor película al sueño americano hecho realidad en Rocky (ídem, 1976. John G.Avildsen) en detrimento del film de Scorsese, así cómo el Óscar a mejor actor póstumamente a Peter Finch por Network, un mundo implacable(Network, 1976. Sidney Lumet), que no a un personaje tan violento como el Travis de DeNiro.

El desencadenate de la locura de Travis finalmente será la relación que tiene con dos mujeres. La primera, Betsy (Cybill Sheperd), es la persona que él elige para acercarse a un mundo que no le pertenece, sin embargo, preso de la ignorancia, por un lado, y por otro, con ciertas ganas de arrastrarla hacia su particular submundo, la lleva a una Sala X, donde ella primero, lo encuentra divertido por lo atípico de la situación, y luego lo rechaza, sintiéndose insultada, y saliendo del cine escapándose, literalmente de Travis, que la sujeta por el brazo varias veces, sin lograr entender que es lo que había pasado. Luego Scorsese dibuja perfectamente lo que es y siente Travis, cuando en un plano en el que él esta llamando a Betsy para excusarse, Scorsese desvía el plano hacia un pasillo vacío. Eso es Travis: un gran vacío.
La segunda mujer que se cruza en el camino de Travis es la joven prostituta de doce años Iris (Jodie Foster), que una noche se introduce en su taxi llorando pidiendo que la saque de allí, cuando irrumpe su chulo Sport (Harvey Keitel), y por la fuerza la saca del taxi y se la lleva. Esa situación y su posterior encuentro con ella en una habitación, donde Travis es incapaz de tocar a la chica, tras haber negociado con Sport en una escena divertida y tensa a la vez, fruto de la improvisación entre estos dos monstruos de la interpretación le lleva a entender su función en la vida: eliminar a la escoria como Sport.
A partir de ahí Taxi Driver se dispara, primero Travis compra un montón de armamento en otra inolvidable escena en la que un pasante ilegal le explica que es lo que hace cada tipo de arma, posteriormente mata a un negro que estaba atracando una tienda y empieza a acosar al candidato a presidente, el senador Pallantine (Leonard Harris). Travis está preparado. Ha hecho flexiones, ha soportado el dolor de la llama del fogón, se ha fabricado una prótesis para sacar una pistola por la manga, ha escrito a sus padres, ha puesto dinero en un sobre para Iris, se ha afeitado la cabeza a lo mohicano (o a lo punk, como se prefiera) y ha estado jugando con el espejo «Are you talking to me?».
El fin de Travis, tal como él lo veía sólo podía pasar por la catársis, es un ser condenado desde el primer fotograma. Así tras su fallido intento de matar a Pallantine, en una secuencia claustrofóbica, y sí, violenta, Travis libera a Iris provocando una matanza, pero cuando quiere suicidarse al final de la misma, no encuentra con que hacerlo. Sutil ironía para este sociópata que acabará encumbrado por los periódicos como nuevo héroe tras salvar la vida de Iris, la brutal escena acaba con un escalofriante travelling en picado que desciende lentamente desde la habitación de la matanza a la calle donde ya se aglomera la gente interesada por lo ocurrido.

Temas a considerar
Sociedad violenta
La violencia en la cultura occidental: el machismo, el abuso, y su clásica línea de “hombres que buscan la redención”.
Sentimiento de rechazo, de soledad del controvertido personaje protagónista, Travis Bickle.

Reflexionar sobre cómo muestra la película que el hombre se pregunte la razón por vivir”

Carl Gustav Jung, la muerte y el inconsciente


Carl Gustav Jung Documentary